Hola forer@s!! Voy a tratar de dejaros una review breve y concisa de estos fantásticos auriculares; Breve porque no tengo tiempo y concisa porque aún no tuve mucho tiempo a probarlos y además aún están en período de rodaje... por lo que en los próximos días iré añadiendo impresiones.
GOLDRING DR 150EspecificacionesImpedancia 32 Ohm
Frecuencias de respuesta: 18Hz - 20kHz
Distorsión armónica total (1Vrms @ 1kHz) <0.2%
Sensibilidad máxima (1Vrms @ 1kHz) 110dB
Peso (incluído el cable) 330g
Llevan un cable fabricado por la casa QED (Silver Plated 99.999% OFC) bastante buenos.
Acabado / ErgonomíaEl acabado general de los auriculares es realmente bueno. Se nota que han ahorrado unos eurillos en la caja y accesorios (no traen ni un triste estuche o tan siquiera una funda de transporte)... Me recuerdan mucho a los Senns HD555, tanto en el diseño como en los materiales, almohadillas, etc.



Las almohadillas orejeras son bastante suaves, con el típico tacto aterciopelado de las de casi todos los auriculares abiertos. El "headband" también es muy cómodo. Lleva una almohadilla del mismo tacto que los "ear cups".


El plástico con el que están construídos me parece bastante bueno. Tiene un tacto suave y un aspecto suficientemente sólido.







El cable es de gran calidad. Como comento arriba, supuestamente está fabricado por
QED, y tiene conexiones minijack por ambos extremos, tanto para conectarlo a la fuente como a los propios auriculares. Esto supone una ventaja enorme tanto a la hora de recablear a nuestro gusto (si lo consideramos necesario), como de desconectar los auriculares momentáneamente si nos queremos desplazar por casa con ellos puestos sin tener que llevar el cable y la fuente encima.
Tienen 3 metros de largo, 99'999% libres de óxidos de cobre y una sección considerable (como veis, mayor que la de un cable USB). Lleva conectores chapados en oro y recubiertos de acero, supongo que al Cr y Ni viendo su aspecto. Se me antoja difícil estropear los conectores aún dándoles un mal uso.





La comodidad es bastante elevada. Lógicamente, no es como llevar unos in-ear puestos, pero, por suerte, tampoco tiene nada que ver con unos auriculares de DJ cerrados. Son auriculares perfectamente válidos para largas escuchas, puesto que la presión que ejercen no es demasiado elevada y las almohadillas tienen un tacto suave y nada agresivo.
La diadema se extiende aproximadamente unos 4cm por cada lado (estimaciones mías) y sus grandes almohadillas envuelven perfectamente el
cartílago de los oídos, con lo que no provocan el más mínimo dolor en el mismo tras un tiempo con los auriculares puestos.
El aislamiento es nulo. Sólo diré que se llega a oir con cierta facilidad un chasquido de dedos o el doble click de un ratón aún con niveles de volumen elevados. Igualmente quien nos rodee sabrá perfectamente que es lo que estamos escuchando.
SonidoEn este apartado me podría explayar y contaros la "pequeña larga" historia desde que llevo con ellos.
Parte 1: Primer contactoLa primera impresión que tuve al escucharlos por primera vez fue muy decepcionante. Os lo aseguro. Me entraron calores por dentro de la rabia que me dió en el momento por haber gastado 100€ en ellos.

Su sonido me pareció en un principio muy plano, aburrido, apagado... sin color. Pensad que vengo de unos Sennheiser CX 300 y unos AKG K 518 DJ, que destacan precisamente por todo lo contrario, es decir, por colorear (y mucho) el sonido. Así que supongo que este primer contacto tan "difícil" fue algo normal.
Después de "cagarme" varias veces en todos aquellos que me los habían aconsejado y/o habían escrito comentarios muy positivos en los foros, me tranquilicé un poco y me propuse adaptar su sonido a mis "incultos" oídos. Empecé a toquetear los ajustes del Meizu, subiendo frecuencias agudas y graves (mal por mi parte, porque a la mínima subida aparecía la distorsión) y bajando medios. Tras rebajar los graves en el ecualizador, aumenté el refuerzo de graves ligeramente (según mis apreciaciones refuerza las frecuencias más bajas, entorno a los 40 Hz).
Tras estos pasos, la cosa mejoró ligeramente, pero para mi "mal acostumbrado" oído, los graves eran insuficientes. No notaba los golpes retumbones que te descolocaban la cabeza y que sí me habían aportabado los AKG (y aún sigo sin notarlos...). Además estaba ahí la maldita "silibancia" de los agudos (tras leer varias reviews, comprobé aliviado que es algo que se le va quitando con el rodaje hasta desaparecer) que puede llegar a ser muy molesta a volúmenes ligeramente elevados.
Visto lo visto, y que la cosa no mejoraba lo que yo me esperaba, me lié la manta a la cabeza y me dispuse a "obligarme" a adaptarme a su sonido, sí o sí. No podía ser que hubiera tanta gente equivocada... No podía ser que tanta gente me los recomendara para música electrónica (especialmente trance) y a mi no me gustaran en absoluto. Posiblemente con el rodaje mejorarán, pensaba en aquel momento, ganarán graves se suavizarán los agudos... pero el tipo de sonido seguirá siendo el mismo. En ese momento me planteé algo interesante... ¿cómo quería escuchar la música?...
¿En color o en blanco y negro?Parte 2: El descubrimientoLo primero que hice fue coger un CD de mis favoritos, ripeado en FLAC. Lo siguiente fue escucharlo con detenimiento, acostado a oscuras y concentrándome en el sonido que llegaba a mis oídos.
Poco a poco empecé a "entender" su sonido. Es algo "sincero" (vaya cursilada que me ha salido... jeje), puro, neutro, que te muestra tal cual fue hecha la música... sin disfrazarla con frecuencias graves ni con una gran espacialidad (tienen la justa y necesaria bajo mi punto de vista). Los
graves suenan a graves, no a subwoofer de discoteca. Tienen un sonido muy dinámico y poco expansivo... más parecido a un "pum pum" que a un "booom booom". Los
medios reproducen las voces como si tuvieras al artista de turno cantándote en el cogote (en su peculiar "soundstage", las
voces vienen desde atrás y los instrumentos desde delante), aportando matices que les dan una gran naturalidad. Los
agudos... ¡¡uff, los agudos!! Por el momento dejémoslo en que acompañan al resto de frecuencias y cierran la música añadiendo esos pequeños detalles que en unos auriculares de 20€ no aprecias. De momento, tras unas 15 horas de rodaje, les falta la suavidad que supuestamente deben de tener tras terminar el mismo... que según muchos debe ser de unas ¡¡200 horas!!.
Más o menos, creo que lo he descrito (su sonido) de la mejor forma que mi escasa cultura audiófila me permite...

Pero necesito un par de días más para seguir adaptando mi oído y mi cerebro... Aún así, ahora cada vez que utilizo mis
Sennheiser CX 300 se me cae el alma a los pies. Creo que la diferencia fundamental es que con unos escuchas
ruido y con otros música... no es necesario que diga nada más, ¿no?
Estilos musicalesTodos aquellos con graves profundos, como el reggaeton, el hiphop, rap, etc. destrozarán sus drivers. Comenzarán a crujir y por más que los atenúes en la fuente, no será capaz de reproducirlos. No me parecen en absoluto recomendables para este tipo de música.
Tampoco canciones pop-eras con fuertes graves, como
No One de Alicia Keys,
Roll it gal de Alison Hinds o
Apologize de One Republic son su fuerte, por el mismo motivo de antes. Definen bien los medios y agudos, pero no son capaces de mover esos graves penetrantes... pero por mucho. Te obligan a bajar el volumen al 70% de lo normal y a atenuar hasta los valores más bajos que te permita la fuente las frecuencias graves... o eso o cambias de canción. En este campo se desenvuelven como pez en el agua los AKG K 518 DJ (que supongo que me compraré de nuevo en breves para poder saciar mi hambre de graves "subwooferos"...

).
Cualquier canción de pop y rock les va bien. Tan sólo hay que ser precavidos y atenuar ligeramente los agudos si no quieres que te perforen los tímpanos a la mínima estridencia de la canción.
Igual de bien se llevan con el Trance... eso si, Trance, no Hardtrance... Se entienden a las mil maravillas con Armin Van Buuren, ATB, Tiësto, Paul Oakenfold, Paul Van Dyk, etc. pero no tanto con Mind-X, Dave202, Noise y compañia. Y ya por supuesto que no se me ocurriría usarlos (maltratarlos más bien) para escuchar Hardstyle...
A éste género (el Trance tirando a melódico) le aportan una claridad y riqueza de sonidos muy grande... justo lo que necesita para disfrutar con su escucha. En cada canción descubres algo nuevo, que no sabías que estaba ahí... (en mi caso, recordemos que vengo de unos CX 300). Todo acompañado de unos graves muy definidos y que no ensucian el sonido en absoluto, permitiéndote gozar con la complejidad sonora de este estilo musical. Tan sólo en ciertos temas echas de menos una mayor contundencia en las bajas frecuencias...
Finalmente, mi opinión personal:
Creo que son perfectos para escuchar Chill out. Ahora mismo estoy gozando con el
Relax Edition Three de Blank & Jones. Simplemente increíbles.
Y por ahora creo que esto es todo lo que os puedo contar.
Resumiendo... me parecen unos auriculares muy recomendables para iniciarse en el mundo de la
alta fidelidad. Son un salto cualitativo respecto a los cerrados de su mismo rango de precio y, si eres capaz de adaptarse a su sonido, te harán disfrutar mucho con la gran riqueza de matices que aportan. Mucha gente los sitúa incluso por encima de la mayoría de abiertos de precio similar, al nivel de gamas en las que se encuentran, por ejemplo, los Sennheiser HD 595. No son unos auriculares divertidos, que te hagan disfrutar con un sonido coloreado durante breves pero intensas audiciones... Su estilo es totalmente opuesto... quizás influenciado por la filosofía inglesa de su fabricante. Están enfocados a realizar
largas y relajadas escuchas (tanto por su sonido como por su gran comodidad), en las que busques disfrutar con la música (aquí es muy importante la calidad de los archivos). No te esperes colocártelos media hora antes de salir de marcha y ponerte a tono con música discotequera porque no están pensados para eso. Mejor ponte cómodo y úsalos un sábado por la tarde que no tengas otra cosa mejor que hacer, durante unas 2 o 3 horas tranquilamente. Se te pasará el tiempo en un abrir y cerrar de ojos...
Salu2.